»   Rutas y Paisajes: 

La Ruta de los Almorávides y Almohades

Entre África y Europa.

 
 »   Descripción:
La Ruta de los Almorávides y Almohades evoca la duradera y profunda relación entre dos continentes apenas separados por un estrecho brazo del mar. Su fascinante viaje gira en torno a la estratégica encrucijada donde África y Europa se miran frente a frente, compartiendo los cimientos de las míticas Columnas de Hércules. Los antiguos, con expresiva sencillez, llamaron a esta región Las Dos Orillas, debido a su cercanía y mutua dependencia, una región unida por la tupida red de caminos que se cruzaban y confluían multiplicando los lazos entre los hombres. De este fructífero contacto lo más esencial ha sobrevivido: un fondo cultural y artístico común, un especial arte de vivir ... Y que mejor guía para descubrirlos y disfrutarlos que dejarse llevar por los caminos que siguieron los almorávides y almohades, los saharianos que, allá por los siglos XI y XII, fundieron en un vasto imperio el Magreb occidental y al-Andalus.

Tras su preludio africano, esta Ruta cultural comienza en Tarifa que junto con Algeciras son los puntos de partida del itinerario. El recorrido descubre el irresistible atractivo de costas, campiñas y sierras de las provincias de Cádiz y Málaga, con pueblos y ciudades que atesoran el más puro encanto andaluz. Soberbios paisajes, legendarias villas y castillos, monumentos, tradiciones, el trato afable y la hospitalidad de la gente... son los ingredientes de este irresistible trayecto, que, internándose por vegas y montañas, culmina en el mágino destino de Granada.

Paisaje:
Esta Ruta ofrece el más completo y sugerente repertorio de paisajes, reuniendo innumerables espacios protegidos y varios Parques Naturales de sumo interés. Junto a las luminosas costas atlánticas de Cádiz, un litoral de playas, dunas, acantilados y humedales, se desenvuelven los viñedos y cultivos de las campiñas, al pie del espectacular relieve de sierras y seranías que constituyen una de las más amplias y mejor conservadas reservas del bosque mediterráneo.

Almorávides y Almohades:
El título de la ruta hace referencia a los dos movimientos que forjaron grandes imperios en el Norte de África y la Península Ibérica entro los siglos XI y XIII. A partir del Sáhara occidental y Marraquech, la capital que fundaron en 1070, los almorávides crearon un vasto dominio que abarcaba desde Senegal a los reinosde al-Andalus. Sus sucesores y rivales, los almohades, o unitarios, surgieron en las montañas del Atlas. A mediados del siglo XII, tras una larga lucha, los almohades se apoderaban de Marraquech y consolidaban su poder en tierras del Magreb y la Península.

Los Pueblos Blancos:
El deslumbrante conjunto de ciudades y villas encaladas que brillan en los hermosos paisajes de las sierras entre Arcos y Ronda, los llamados Pueblos Blancos, constituyen un tramo esencial de la ruta. Apiñados e torno a castillos e iglesias, dominando el horizonte desde lo alto de riscos y peñas, o bajo la escolta de imponentes montañas, su romántica estampa impresiona y cautiva al viajero. Otro tanto sucede al introducirse en el encantador laberinto de sus cascos históricos, a lo largo de calles y cuestas sinuosas que retienen todo el sabor del trazado universal y la atmósfera de una arquitectura que encarna el ideal de la típica construcción andeluza: fachadas de elegante sencillez, muros donde se acumulan las manos de cal, huecos cerrados por refas de forja, cubiertas de teja rojiza, y, en su interior, patios con pozos, macetas y plantas que son un remanso de intimidad. Arcos de la Frontera, Zahara de la Sierra, Grazalema, Olvera, Setenil de las Bodegas, y todo un regero de villas que forman uno de los más atractivos itinerarios de arquitectura popular que puedan seguirse en Andalucía.

Recorrido y Distancias:
Entre Algeciras y Granada la ruta abarca un trayecto de entre unos 300 y 450 Kilómetros, según las variantes del camino que se tomen. A partir de Algeciras y Tarifa un primer ramal se dirige en línea recta hacia Ronda a través de la serranía, tocando Castellar y Jimena de la Frontera, Gaucín y los pueblos del valle del río Genal a lo largo de la carretera A-369. El ramal occidental del itinerario, por su parte, cubre mayores distancias: visita Alcalá de los Gazules y Medina Sidonia, conectadas por la A-381, y a continuación, Cádiz, el Puerto de Santa María y Jerez. Desde aquí prosigue por la A-382 hacia Arcos y los Pueblos Blancos Gaditanos -Grazalema, Zahara, Algodonales, Olvera, Setenil- para recalar en Ronda. La ruta asciende a continuación por la carretera A-367 hacia, Teba y Campillos, alcanzando por la N-331 y la C-340 Vélez Málaga. Tras la ruta de pueblos granadinos alcanzaremos nuestra meta: Granada.

Historia y Arquitectura:
Las huellas de al-Andalus se hacen patentes a cada paso del camino en la compacta fisonomía de las poblaciones, en sus construcciones defensivas y monumentos, y en su arquitectura tradiciónal, un panorama que más tarde se enriqueció con las obras y formas artísticas, que van del mudejar al barroco, posteriores a la conquista cristiana. Los almorávides, como sus sucesores al frente del imperio hispano-marroquí, los almohades, fueron grandes constructores que impulsaron notablemente el crecimiento de las ciudades andaluzas, dotándolas de extensas murallas, alcazabas y otros edificios. Igualmente decisiva resultó después la etapa comprendida entre los siglos XIII y XV, cuando estas tierras constituyeron la frontera occidental del reino de Granada, hasta su caida en 1492. Por entonces, ya sea por iniciativa de musulmanes o de cristianos, adquirieron las localidades de la ruta el inconfundible y legendario aspecto medieval que las caracteriza, con apretados caseríos ceñidos por cercas amuralladas, al amparo de arrogantes castillos y fortalezas, conectadas por una red de torreoes y atalayas.

Gastronomía:
De ruta de la degustación cabría calificar el periplo gastronómico que depara este sustancioso viaje por las provincias de Cádiz, Málaga y Granada, tal es la variedad y riqueza de materias primas y recetas que se encuentran a lo largo de sus etapas. La costa atlántica de Cádiz ofrece la deliciosa y surtida frescura de pescados y mariscos, mientras que sus campiñas proporcionan ese regalo para el paladar que son los vinos de Jerez, junto con gazpachos, potajes y otras especialidades. Las sierras, por su parte, aportan la sabrosa consistencia de embutidos, chacinas y derivados del cerdo, así como carnes de caza, calderetas y quisos de aroma pastoril, en tanto que las vegas interiores de antequera a Granada disfrutan de unas verduras, hortalizas, frutas y aceites de extraordinaria calidad que dan fundamento a una rica cocina interior. un apartado propio, repleto de reminiscencias andalusíes, está formado por la repostería que endulza todo el trayecto, pestiños, amarguillos, alfajores y un sinfín de variedades que glorifican los sentidos.

Artesanía:
Las tradiciones artesanas gozan de una salud envidiable en el ámbito de la ruta, herederas de las actividades de los gremios urbanos o surgidas en relación con el transfondo agrícola y ganadero predominante en estas comarcas. Su notable diversidad comprende desde la encuadernación de lujo o la fabricación de instrumentos musicales de talleres gaditanos y granadinos, la ebanistería y manufactura de muebles de estilo de Cádiz, Jerez o Ronda, la forja artística y trabajos en metal de Ronda o Granada, a la cerámica, presente en tantos lugares, las labores textiles, como las mantas de Grazalema confeccionadas en añejos telares, los artículos en cuero y piel, que tienen uno de sus principales centros de producción en la Sierra de Cádiz, la talla en madera de utensilios y la tonelería, las manualidades a base de firas vegetales, y otros ramos, como la albardonería y talabartería, que son testigo de sus hondas raíces populares.

Fiestas:
El calendario festivo a lo largo de la ruta es de gran intensidad. Los Carnavales, con su epicentro en Cádiz, señalan la despedida del invierno. En primavera se suceden los acontecimientos: Semana Santa con desfiles procesionales, las primeras ferias, como la del Caballo de Jerez, romerías y fiestas del Corpus, que preludian el alubión de ferias y fiestas de verano, entre las que, adeás, se cuentan varios festejos de Moros y Cristianos. y en todas ellas está presente el arte flamenco, que tiene en estas tierras su solar más genuino.
Publicado por Fundación El Legado andalusí - Junta de Andalucía -
Castillo de Gaucín (Cádiz)
Castillo de Gaucín (Cádiz)
 
Mapa
Mapa
 


© 2017 casas-rurales.info Guia de casas rurales, hoteles rurales, hoteles con encanto, turismo rural y activo y restaurantes.