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Ruta del Queso D.O. La Serena

Quesos de Extremadura

 
 »   Descripción:
Historia:

En el sureste de Extremadura, cuna de conquistadores que los romanos llamaron "alter Roma" (la Roma española), se sitúa la comarca de la Serena.

Aquí, desde tiempos inmemoriales, las ovejas de raza Merina han aprovechado los pastizales de secano para, con su leche, dar lugar al Queso "D.O. La Serena". De la producción quesera extremeña destacan, por su calidad, origen e inconfundible sabor; los quesos de la comerca de La Serena; fruto de la tradición y buen hacer de unos hombres que, desde los lejanos días de la Trashumancia, saben extraer; generación tras generación, de la oveja Merina, este producto incomparable.

Resulta dificil determinar cuando comenzó a leaborarse, pero desde la baja Edad Media tenemos noticia del mismo. Ya entonces debía tener cierta importancia su producción, a juzgar por los impuestos con que era gravado, cosa que no debe extrañar si consideramos que estas tierras de "La Serena" constituyen un lugar ideal para el desarrollo de la oveja Merina que alcanza aquí un ecotipo propio y cuya máxima expansión tuvo lugar en tiempos de la Mesta (fundada por Alfonso X en 1273), cuyo fin primordial eran la lana y la carne.

Con el tiempo y la bajada de precio de éstas, los hombres de "La Serena" orientaron sus esfuerzos a la producción de queso; que pasó de ser un complemento de la economía doméstica, a ser la principal fuente de ingresos de la misma; y que tenían como destino, por su excelente calidad, los grandes hoteles y restaurantes del país.

Degustar un auténtico queso con D.O. "Queso de la Serena", constituye la culminación de un laborioso proceso que, de forma totalmente natural, transforma la leche de oveja Merina en este delicioso manjar; proceso que puede resumirse de la siguiente forma:

Ordeño:

Se extrae con el mayor esmero la leche de las hembras reproductivas (350 c.c. al día), con las máximas condiciones de asepsia e higiene; obteniéndose una leche pura y entera con un contenido en proteínas del 5%, un 7% de materia grasa y un mínimo extracto seco total del 18%.

Cuajado:

Fase primordial en la elaboración del queso; se realiza añadiendo a la leche un coagulante totalmente natural, obtenido de los pistilos del cardo silvestre y denominado "yerbacuajo"; proceso de amplia tradición en el Mediterráneo y hoy sólo practicado en esta comarca.

Desuerado:

Una vez obtenida la cuajada, blanda pero compacta, gracias a su alto contenido en extracto seco, ésta se vierte sobre unos moldes o "pleitas" de esparto o plástico en una mesa inclinada denominada "esprimijo". Esta acción de desuerado habrá de completarse con una delicada y paciente labor de manipulado, cinchado, volteado, descinchado, salado ... que determinarán el aspecto y consistencia del queso resultante.

Maduración:

El queso se deposita sobre unas baldas de madera, en una habitación especialmente orientada, denominada "bodega", donde pacientemente madurará en unas condiciones constantes de humedad y temperatura, hasta alcanzar ese grado de cremosidad y sabor genéricos que caracterizan a un genuino queso con D.O. "La Serena".

Una vez madurado presentará un aspecto fino, forma cilíndrica de mayor base que altura, corteza amarilla cérea ligeramente aceitada, pudiendo presentar marcas de pleita, oscilando su peso entre 700 gramos y dos kilos.

La cremosidad de estos quesos dependerá del grado de maduración, denominándose "Tortas" aquellos que presentan una pasta blanda, fluida y untuosa, de sabor intenso, ligeramente amargo, nada salado, mantecoso y persistente al paladar.

Estas cualidades, así como su procedencia totalmente natural, convierten a estos quesos en un alimento completo y exquisito, auténtica joya gastronómica, que sorprende por su calidad a los consumidores más exigentes, siendo ideal para su degustación en cualquier ocasión.

Ruta:

Campanario:

La población de Campanario pertenció a la Orden de Alcántara. En sus alrededores se han encontrado restos romanos, como la lápida que, de acuerdo con la tradición, ocultaba la imagen de la patrona de la licalidad, Nuestra Sra. de Piedra-Escrita, que se custodia en el santuario del mismo nombre. Bellos monumentos locales son la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, el Convento franciscano (año 1.600), el Convento de las Clarisas, con ricos dulces conventuales, y las Ermitas de la Soledad y el Carmen.

La Coronada:

En el siglo XIV, la Orden de Alcántara funda La Coronada; pero, con anterioridad, ya había sido habitado el término: Así lo justifican numerosos vestigios encontrados en sus cercanias. Entre sus monumentos más importantes están: La Parroquia de San Bartolomé. Su capilla mayor data del último tercio del siglo XVI. De línea herreriana; La Ermita de Santa María del Zújar (erigida antes de 1333); la Ermita de Santa Ana; el Palacio Santuario de la Mata y la Presa romana del Peñón.

La Haba:

Se encuentra entre Don Benito, Villanueva y Magacela. El núcleo se fundó a principios del siglo XIV, con el nombre de Aldehuela. La población ofrece la fisonomía característica de las poblaciones de La Serena, con calles amplias y edificaciones de una sola planta y doblado, fachada encalada y blasones que testimonian su hidalguía. Lugares a visitar son: La Iglesia Parroquial de San Juan Bautista (destaca una buena talla del siglo XVI de la Virgen de Valvanera); la Ermita de Ntra. Sra. de la Antigua (construcción del siglo XV); y, en un lugar próximo sobre el río Ortigas, se encuentra un puente medieval, de presumible origen romano.

Magacela:

Sus excepcionales condiciones estratégicas hicieron de este enclave, desde los tiempos más remotos, punto favorable para el establecimiento de núcleos defensivos. Respecto al topónimo, su origen trata de conectarse con el apelativo romano de Magna Cella (gran despensa), supuestamente aplicado al lugar por la riqueza cerealística de los territorios que domina. El elemento más significativo del lugar es el Castillo, a cuyo abrigo surgió la población. Una poderosa Torre del Homenaje, aljibes y otros restos, atestiguan la importancia de la obra. En ella se conservan los restos de la antigua Iglesia de Santa Ana, parroquia primitiva de Magacela. Destacan también la Ermita de San Antonio, el Hospital de la Caridad, la Casa de intendente de la Orden de Alcántara y la Ermita de los Remedios. Cerca de ésta se encuentra un magnífico dolmen. En 1993, la localidad fue declarada Conjunto de interés Histórico-Artístico por la junta de Extremadura.

Benquerencia de La Serena:

Entre sus monumentos destacan el Castillo, enclavado en el extremo más próximo a Castuera. Obra árabe de adobe, rehecha posteriormente en piedra por los caballeros de Alcántara y la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, hito constructivo más señalado de la localidad que data del siglo XV.

Castuera:

Restos prehistóricos y romanos atestiguan la presencia de moradores desde los tiempos más remotos. A mediados de la centuria anterior, Castuera era ya un núcleo de notable entidad. En las últimas décadas, la localidad ha sufrido una trasformación radical, convirtiéndose en un centro urbano dinámico con corte de ciudad moderna, magníficamente comunicada. Se conservan viejas casas hidalgas correspondientes a los linajes de mayor abolengo, entre ellas cabe mencionar la Casa de las Sirenas. Otras realizaciones históricas de interés son las ermitas de Santa Ana, los Mártires y San Benito, la Audiencia Vieja y el Pósito, así cmo la ermita de San Juan (S. XV). El monumento más señalado es la Iglesia Parroquial de Santa Maria MAgdalena (Siglo XVIII). Castuera tiene reconocida fama por la fabricación de turrones, sin olvidar sus vinos y sus excelentes quesos, protegidos los la D.O. Queso de la Serena. Cabe resaltar la cría de corderos, celebrándos anualmente, en septiembre, el Salón del Ovino, punto de referencia del sector.

Esparragosa de la Serena:

El atractivo de la población reside en el mantenimiento de su conjunto de arquitectura popular: como corazón del nucleo aparece una hermosa plaza central, en la que se sitúa el Ayuntamiento y la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena. Esparragosa es muy conocida por sus buenos vinos de pitarra y sus aguardientes, elaborados según métodos artesanales seculares. También hay que destacar un postre típico, las rocas de piña, que se degustan el domingo después de Carnaval.

Higuera de la Serena:

En la población perdura su carácter agrario tradicional, manteniendo sus edificaciones de la arquitectura popular más representativa de la comarca, como fachadas encaladas, grandes chimeneas, etc. Tiene su mayor atractivo en las Sierras de Guadámez y en las tablas de agua que se forman en el río Guadámez, siendo la construcción más señalada la Iglesia Parroquial de la Purisima Concepción, siglo XVI, remodelada en el XVII.

Malpartida de la Serena:

La población fue fundada tras la reconquista, posiblemente sobre un enclave de antecedentes romanos, según atestiguan los numerosos restos de esa época encontrados en el lugar: En el aspecto artístico y monumental, destaca la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción y su torre, de diseño barroco y clasicista. Testimonio de sus antecedentes romanos es la magnífica lápida funeraria dedicaa a Lucila Norba que, en la actualidad, aparece utilizada como dintel en una vivienda popular del siglo XVII.

Monterrubio de la Serena:

La fundación de la ciudad vino impulsada por la Orden de Alcántara, siendo, en sus orígenes, aldea de Benquerencia bajo la jurisdicción del PRiorato de Magacela. Entre sus monumentos se encuentra la Casa del Crodón, testimonio constructivo del siglo XVI, articulándose al núcleo más antiguo en torno a la Iglesia Parroquial, dedicada a Ntra. Sra. de la Consolación, obra´gótica del siglo XVI. Edificación singular es la Ermita de los Cuarenta Mártires. Otros elementos de interés son: el Crucero de la carretera de Belalcázar, el Pilar de la Rivera, y la fuente llamada de La Fontanica. Monterrubio es famoso por su magnífico aceite de oliva virgen con D.O. específica.

Cabeza del Buey:

La población se desarrolló en torno a la vieja Venta del Buey. La significación estratégica del lugar; y su ocupación por los árabes, queda de manifiesto en el formidable Castillo de Almorchón. En la fortaleza se encontraba una pequeña capilla templaria dedicada a la Virgen de Belén. El Santuario, en sus cercanías, es uno de los conjuntos arquitectónicos más destacables de la provincia de Badajoz; muy bien restaurado. El mayor esplendor de la localidad corresponde a los siglos XV y XVI, cuando sus Comendadores son los miembros de la poderosa familia Rol. De estos siglos datan numerosas casas solariegas: Casa de la Audiencia, el Ayuntamiento Viejo, o las de los Valdivia Rol, Madroñero o Muñoz. Foco destacado en la organización urbanística de la población es la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Armentera o la Divina PAstora, levantada en el siglo XVI; y las Ermitas de San Mateo y San Roque.

Capilla:

LA localidad se sitúa entre La Siberia y La Serena. Foco de asentamientos humanos desde la más remota antigüedad, testimoniados por las abundantes pinturas rupestres de la zona. Cimentándose sobre la orografía complicada, las calles son angostas y tortuosas, en fuerte pendiente, formadas por edificaciones que se adaptan a las escabrosidades del terreno. Destaca la Iglesia Parroquial de Santiago Apostol y, como elemento particularmente significativo, el formidable castillo roquero, a cuyo abrigo se encuentra la población.

El Risco:

El topónimo que nomina el lugar hace referencia a lo escarpado del emplazamiento en que se enclava. Sus edificaciones se adaptan a la topografía, originando un conjunto morfológico de acusado tipismo. Como foco principal destaca la Iglesia Parroquial de San Blas, con su portada clasicista.

Esparragosa de LAres:

Dominando desde su atalaya todos loa terrenos circundantes, próximo a Puebla de Alcocer; se asentaba el Castillo de Lares, formidable enclave erigido por los árabes para el control del territorio de La Serena. En la actualidad, de esta imponente obra no perdura más que algunos cimientos y paredones. De sus monumentos, destacan la Iglesia de Santa Catalina de Alejandría, la ermita de la Virgen de la Cueva, el Ayuntamiento y el PAlacio de la Encomienda.

Garlitos:

Es el núcleo más antiguo de los que se localizan en el entorno de Siruela. La memoria de sus antecedentes romanos se conserva en el nombre de la ciudad de Minerva. En las inmediaciones de la población, sobre el punto donde al parecer se levantó un templo a Cibeles y, más tarde, una basílica visigoda, se encuentra la Ermita de Ntra. Sra. de Nazaret.

Peñalsordo:

Es tradición popular creer que fue fundado por un cabrero llamado Pedro PEña, que era sordo. La realidad es algo distinta, ya que existe documentación de 1461, en el que aparece el nombre de la adea de la Peña del Sordo, dependiendo de la villa de Capilla. La iglesia Parroquial de Santa Brígida, originaria del siglo XVI, es uno de los monumentos más significativos; junto con casas como la del duque de Béjar-Osuna, la de la Inquisición y el hospital de la Caridad. MErecedoras de visita son las pinturas rupestres esquemáticas de la Sierra del Pez.

Sancti Spiritus:

Según la leyenda, su peculiar nombre latino fue aplicado a la población en tiempos remotos por un clérigo, bajo la inspiración de una paloma que, representando al Espíritu Santo, revoiloteaba a su alrededor: Destaca la Iglesia Parroquial dedicada al Espíritu Santo. Otro elemento representativo, que donota su antiguo caracter de villa, es el viejo rollo o picota, que se conserva en las proximidades de la iglesia.

Zarza Capilla:

Se encuenta en las inmediaciones de Peñalsordo y Capilla. En las sierras próximas hay abundantes pinturas prehistóricas y numerosos restos celtas, romanos y árabes. Sus calles son tortuosas y en fuerte pendiente. En las afueras del pueblo antiguo se conserva el viejo Vía Crucis.
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Quesos D.O. La Serena
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